¿No era que la Argentina era un país inseguro para la inversión? ¿que estamos aislados del mundo? ¿que ningún inversor serio se animaría a hacer negocios acá? Cuántos kilómetros de tinta se habrán gastado en las oficinas de Tacuarí al 1800 para convencer a la gente de que este país no es viable para nada ni para nadie. Entonces… ¿qué pasó Señor Magnetto? Su pusilánime escriba Martín Bidegaray, otrora relator de chimentos empresarios en Ambito Financiero, publicó en la edición de hoy del diario una nota que ya desde el título voltea cualquier duda: “Argentina capta 40% de las inversiones chinas en la región”, el resto va para Brasil. ¿Y el milagro chileno? ¿Y el suceso peruano? ¿Y la maravilla uruguaya?
Nota Clarín

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Quiere instalar la idea de que nadie irá a votar de nuevo, de que “la gente está cansada”. El emporio Clarín ahora está dispuesto a ir en contra de la democracia, de la participación ciudadana, porque como cada vez que esa participación no le conviene azuza para desestabilizar, para voltear, para golpear las puertas de los cuarteles… Esta vez lo hace con las elecciones en Chubut, donde se debe repetir el voto de casi 2.000 electores. Entonces, como lo que era un triunfo seguro para el caballito de Magnetto se convirtió en un dolor de cabeza para el multimedio, y ahora que ya perdió la chance de que las elecciones no se repitan como pretendía Clarín, va a la carga tratando de instalar la idea de que nadie volverá a votar. Así publica hoy una nota donde comienza de la siguiente manera “‘Esto me tiene cansado’, dice el hombre, que vive en la calle Moreno del Barrio Galina, el vecindario que aporta la mayor parte del padrón de la mesa número 174 de Puerto Madryn, una de las seis urnas de Chubut donde se deberá repetir la votación para elegir gobernador, intendentes y cargos legislativos provinciales y comunales, según ordenó el Superior Tribunal el martes. Serán 1.967 los chubutenses que deberán presentarse el 29 de mayo para volver a sufragar en las mesas cuestionadas por el kirchnerismo por irregularidades en la votación. ‘Ese fin de semana tengo pensado no estar en la ciudad y no voy a cambiar de planes. No voy a votar’, concluye, agobiado, el ciudadano”. Claro, en aras de no revelar la identidad del señor, Clarín sostiene toda una nota con un testimonio anónimo para montar una hipótesis general. Publica algo que podría haber sido inventando por cualquiera ¿cuál es la veracidad de este testimonio? Otra fuente cercana al pasillo más próximo a la puerta contigua la oficina de un altísimo funcionario y ya van…

Nota Clarín

En la edición del sábado último, Clarín titula en una nota que “el Gobierno amenaza con intervenir Siderar”. Pero luego, en el cuerpo de la crónica escrita por Gustavo Bazzán, encargado de velar por los intereses de los banqueros en el diario, se aclara que “la ANSeS amenaza con pedir la intervención judicial de Siderar”. ¿Es lo mismo la intervención de la Justicia que la del Gobierno, Bazzán? Seguramente este lacayo de los bancos y todo capital de origen privado sabe bien la diferencia entre Poder Judicial y Poder Ejecutivo. También Héctor Magnetto la conoce a rajatabla. Bien que cuando alguno de sus jueces empleados le factura un fallo a favor del multimedio, como los que traban la Ley de Medios, Clarín no sale a decir que “el Gobierno amenaza con frenar la Ley de Medios”. Si fuera que Gobierno y Justicia son la misma cosa, entonces la Ley de Medios ya se hubiera aplicado, y por ahí, Clarín ya no sería tan Clarín, y quizás sí Muy de Buenos Aires.

Nota Clarín

Otra patinada de Magnetto: cubrió con bombos y platillos una reunión que su “Lilita” mantuvo con un funcionario de Obama que ya había renunciado. ¿¿¿¿¿¿cóooooommmmooooooo????????
Clarín fue el único medio periodístico que le otorgó un importante espacio en su edición de ayer a cubrir una reunión que antes de ayer su lacaya Elisa Carrió mantuvo en Washington con Arturo Valenzuela, el encargado de Estados Unidos para América Latina. Bajo el rimbombante título de “Carrió, con el hombre de Obama para América Latina”, el pasquín de Magnetto & Herrera, aseguraba desde el arranque de la nota que “Elisa Carrió consiguió ayer una de las citas claves que fue a buscar en la gira por Estados Unidos  (…)  La candidata presidencial de la Coalición Cívica se reunió ayer en Washington con Arturo Valenzuela, el hombre que tiene a su cargo las relaciones del gobierno de Barack Obama con América latina”. Pero al mismo tiempo que uno de los esbirros de Magnetto ensalzaba con su tinta a “Bombita” Carrió, el “importantísimo” funcionario en cuestión anunciaba su dimisión y presentaba su renuncia a continuar en el gobierno de Barack Obama. Lo más cómico de todo esto es que Valenzuela ya sabía que iba a renunciar, no fue algo sorpresivo; y lo curioso es que Lilita no consiguió una “foto” con el mandatario para reforzar su encuentro, lo cual ahora deja flotando la gran duda: ¿habrá existido la reunión? ¿o será otra de las alucinaciones de Carrió a las que nos tiene harto acostumbrados? Magnetto sigue patinandoooo…

Nota Clarín

Tras la llegada de la empresaria Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que no es ninguna organización del tipo Naciones Unidas (ONU) o de Estados Americanos (OEA), sino un agrupamiento de empresas y grupos periodísticos, desde Clarín se trató por todos los modos de instalar la idea de que “un organismo mundial” venía a “fiscalizar” la libertad de expresión en Argentina.
Como era de esperar, hoy sacó una nota titulada “‘Profunda preocupación’ de la SIP por la libertad de prensa en el país”; y en la que el presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, que es el editor del diario Prensa Libre de Guatemala, aseguró: “Tenemos una profunda preocupación sobre la posibilidad de hacer un ejercicio independiente de prensa en la Argentina. Creemos que debe existir no sólo de palabra y de discurso una posición de defensa de la libertad de prensa, sino que con hechos se debe demostrar que no se quiere acosar a la prensa independiente”.
Sin embargo, semejante y temeraria afirmación fue rápidamente rechazada por… ¿el Gobierno? ¿la UTPBA? ¿el Congreso? ¿Tiempo Argentino? Noooooooooooo, fue el mismísimo Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones Externas de Grupo Clarín, quien en forma tajante aseguró que “la Argentina tiene la mayor diversidad de diarios, revistas, radios, canales de TV y señales de noticias de todo el continente”. ¿Se entiende Marroquín? ¿No? No se preocupe, ni los de Clarín se entienden.

Nota Clarín

Clarín va a contramano del resto de la economía. El derrotero de Clarín en los últimos años es inversamente proporcional al de la economía del país. Mientras la industria, los servicios, el empleo, el consumo, mostraron mes a mes cifras positivas y cada vez más altas, Clarín va de caída en caída, y parece no tener fondo. Clarín vendió en promedio en marzo 276.708 ejemplares diarios, según el Instituto de Verificación de Circulación (IVC), entidad de la que el emporio de Magnetto y Cía es integrante, por lo cual no puede decir que le estén dibujando los números. Esto representa una pérdida de 16 mil ejemplares diarios frente a los 292.986 vendidos en febrero; y una caída de 21 mil frente a los 297.994 de enero; y un derrumbe de 28 mil si se compara con los 299.833 vendidos en diciembre. Y en la comparación con marzo del año pasado, cuando se vendieron 319.652 diarios, perdió 43 mil ejemplares en 12 meses. Y si se toma a enero de 2010, cuando la venta fue de 344.945 al día, el derrumbe es incontrastable: 68 mil ejemplares menos. En una comparación porcentual, entre enero de 2010 y marzo de 2011, las ventas de Clarín cayeron 20 por ciento. Si estuviéramos en una crisis, vaya y pase, pero las ventas de Clarín deben ser las únicas en toda la economía que están en rojo mes a mes. Todos los meses las estadísticas indican que crecen las ventas en los supermercados, en los shoppings, de electrodomésticos, automóviles, computadoras, celulares, pasajes de micros y aviones, en fin, el consumo en general viene creciendo fuerte desde hace tiempo, casualmente el mismo tiempo durante el cual las ventas de ejemplares de Clarín entraron en una picada cuesta bajo de la cual evidentemente difícil se recuperen.

Clarín publicó ayer en su segunda edición una foto donde supuestamente se retrataba al recién muerto Osama Bin Laden. Lo hizo creyendo que llevaba la primicia a todos los argentinos de cómo había quedado Bin Laden, luego del ataque los Estados Unidos que acabó con su vida. Sin embargo, se trataba de una foto trucada puesta a circular en internet. El detalle no es menor, sino que pone de manifiesto la filosofía de una empresa político periodística que se arroga levantar la bandera de la independencia y la honestidad periodística, pero que no chequea lo que publica. Algo que realiza a diario el diario, valga la redundancia, pero que suele pasar un poco desapercibido, aunque cada vez menos. El estado cada vez más gagá de Magnetto y su noble Ernestina se nota tanto… que va a costar bastante diferenciar entre Clarín y su flamante hijito bobo “Muy de Buenos Aires”.