Clarín publicó ayer en su segunda edición una foto donde supuestamente se retrataba al recién muerto Osama Bin Laden. Lo hizo creyendo que llevaba la primicia a todos los argentinos de cómo había quedado Bin Laden, luego del ataque los Estados Unidos que acabó con su vida. Sin embargo, se trataba de una foto trucada puesta a circular en internet. El detalle no es menor, sino que pone de manifiesto la filosofía de una empresa político periodística que se arroga levantar la bandera de la independencia y la honestidad periodística, pero que no chequea lo que publica. Algo que realiza a diario el diario, valga la redundancia, pero que suele pasar un poco desapercibido, aunque cada vez menos. El estado cada vez más gagá de Magnetto y su noble Ernestina se nota tanto… que va a costar bastante diferenciar entre Clarín y su flamante hijito bobo “Muy de Buenos Aires”.

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