Al día siguiente que se conoció el decreto de necesidad y urgencia 441 que amplía la representación de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) en aquellas empresas donde tiene participación accionaria, Clarín salió con toda la artillería a fustigar al Gobierno, a caballo de los súbditos parlamentarios de turno, y de las corporaciones empresarias. El asunto es que el 15 de abril, el diario publicó una nota titulada “Rechazo de UIA y AEA: reclaman preservar el control de las empresas“, y una editorial de Marcelito “pronosticador de inflación” Bonelli (Fuerte repudio al avance sobre el sector privado), donde aseguraba que “Jaime Campos, titular de AEA, lo expresó así: ‘Existe inquietud por los cambios sorpresivos en las reglas de juego establecidas.’ Y agregó: ‘Hay temor de que sea un giro hacia un modelo chavista.'”.
Sin embargo, el propio Bonelli trató al día siguiente, en su programa en radio Mitre, de machacar aún más con esto de la chavización. Y le salió el tiro por la culata. Sacó al mismísimo Jaime Campos al aire y le preguntó sobre si la decisión del Gobierno apuntaba a una chavización de la economía, y el dirigente empresario le espetó en la cara en forma tajante: “Yo nunca diría una frase de este tipo. No me parece que corresponda caracterizar a nuestro país y a nuestro gobierno con ejemplos de otros países. Nosotros somos un país autónomo, tenemos nuestras propias líneas, y no es la caracterización no es lo que corresponde”. ¿Se entiende Marcelito? De esto dio cuenta El Cronista (AEA: “Lo mejor es administrar la plata de la Anses con criterio privado”), obvio que Clarín hizo la vista gorda a la nota, que Bonelli tuvo que guardarse en el bolsillo y no pudo usufructuar para beneficio del pasquín de Noble y Magnetto.
Ahora, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, también salió a bajarle el tono al asunto, y aseguró que “estos no son los problemas importantes ni graves de la Argentina. Es un momento preocupante, pero no el peor”, sostuvo, y agregó que era necesario “bajarle la importancia a este tema, porque no es una cuestión importante para el país”.
Fue curiosamente La Nación que dio cuenta de la noticia en su edición de hoy (La UIA bajó el tono: dice que el tema “no es importante”), y Clarín nada dijo del asunto. Nuevamente la vista gorda, que a esta altura ya está bastante más que tapada por la grasa.

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“El Tema del Domingo” último para Clarín fue, según reza su tapa, que “los planes sociales le restaron mano de obra a la Vendimia”. Se imaginan la bronca de los productores bodegueros al ver que el Estado paga más por planes sociales, $220 por mes por hijo, que ellos por un sinfín de horas de trabajo, sin descanso ni aportes previsionales, y en condiciones esclavas. Semejante preocupación no podía menos que ser “El Tema” del domingo para el oligofrénico de Héctor Magnetto, que ya no sabe cómo descargar su furia y mandó a Matilde Sánchez, quien desde hace años recibe un “Plan Social Clarín” destinado a aquellos periodistas que gozan de un régimen especial de rascarse por los pasillos y rincones de la redacción, a alertar a la población sobre este fenómeno de nuevos vagos fabricados por el Gobierno a expensas de los impuestos que todos pagamos. Y ojo, que con lo que cobran de planes sociales, seguro que el próximo verano se los encuentran en algún balneario, tomando sol y saltando las olas. O este invierno, esquiando en algún resort andino.

La decisión de la ex “gran esperanza blanca” Julio Cobos de bajarse de una candidatura presidencial no hizo más que enardecer aún más al mandamás de Clarín que volvió a descargar toda su furia una vez sobre sus lacayos políticos. Así Héctor Magnetto, a través de su copista Julio Blanck, mandó a toda la oposición a poner las barbas en remojo. Ya desde el inicio de la nota publicada hoy bajo el título “En la oposición, algunas cosas se aclaran y otras se oscurecen más”, Magnetto se encarga de poner bien en claro que “tanta alharaca no hace a Alfonsín candidato”. Después le apunta al Peronismo Federal, y asegura que “prolonga este fin de semana su peculiar interna por capítulos. Pero sólo Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá son y se sienten parte de este espacio . A Mario Das Neves se lo llevó la elección en Chubut, Felipe Solá y Jorge Busti se cansaron de esperar un gesto de Duhalde que permitiese salvar algo del naufragio que se ve venir”. Acto seguido, pone el foco en Mauricio Macri, a esta altura “el” candidato de Clarín, de quien señala “sigue esperando recibir alguna señal de Carlos Reutemann a quien quiere como vice en la fórmula. Pero la espera sigue siendo vana. El tiempo pasa, la gente no cambia y en algún momento habrá que cerrar candidaturas y alianzas”, le recuerda Magnetto a su delfín. Para cerrar, una perlita, una nueva advertencia de Magnetto a la oposición: “Mientras tanto Cristina se relame. Si la ensalada opositora sigue así podrá soñar con comérsela en octubre, con el primer bocado”.

Nota Clarín

¡¡¡¡¡Magnettooooo, teléfonooooo!!!!!! Llaman del Grupo Prisa, el mismo con el que te reuniste el año pasado en Santo Domingo para fundar las Escuelita de Periodismo de las Américas (Ver La Escuela de las Américas). Es porque sus trabajadores le anticiparon que frenarán la salida del diario El País, y bloquearán las transmisiones televisivas y radiales del grupo. Todo porque el multimedio español decidió despedir unos…. 2.500 trabajadores. Quieren que los asesores sobre cómo armar cámara ocultas y editarlas con mucha mala leche, conseguir que analistas mediáticos salgan a azuzar a la población con que se está viviendo el momento más delicado de la democracia española (sí, aún más jodido que el mismo Tejerazo), agrupar a legisladores alcahuetes para que firmen un documento en defensa de la democracia, pedir en el Parlamento que se declare la libertad de expresión y se repudien las medidas que realicen los trabajadores, y sobre todo, lograr que no haya que pagar un solo centavo de indemnización a los agitadores. Casi casi, como lo hizo Clarín durante todos estos años.

Nota trabajadores Grupo Prisa

Clarín vendió en promedio en febrero 292.986 ejemplares diarios, según el Instituto de Verificación de Circulación (IVC), entidad de la que el emporio de Magnetto y Cía es integrante. Esto representa una baja de 5 mil ejemplares diarios frente a los 297.994 vendidos en enero, y una caída de 7 mil si se compara con los 299.833 vendidos en diciembre. Y en la comparación con febrero del año pasado, cuando se vendieron 328.061 diarios, perdió 36 mil ejemplares en 12 meses. Y si se toma a enero de 2010, cuando la venta fue de 344.945 al día, el derrumbe es incontrastable: 52 mil ejemplares menos. En una comparación porcentual, entre enero de 2010 y febrero de 2011, las ventas de Clarín cayeron 15 por ciento. Si estuviéramos en una crisis, vaya y pase, pero las ventas de Clarín deben ser las únicas en toda la economía que están en rojo mes a mes. Todos los meses las estadísticas indican que crecen las ventas en los supermercados, en los shoppings, de electrodomésticos, automóviles, computadoras, celulares, pasajes de micros y aviones, en fin, el consumo en general viene creciendo fuerte desde hace tiempo, casualmente el mismo tiempo durante el cual las ventas de ejemplares de Clarín entraron en una picada cuesta bajo de la cual evidentemente difícil se recuperen.

Hasta que la oposición no arme una mega alianza y junte en la misma bolsa a Macri, Duhalde, De Narváez, Sanz, Cobos, Alfonsín, Carrió y Pino Solanas, todos encolumnaditos detrás de Chirolita Macri, Héctor Magnetto no va a dejar de disparar su Winchester a repetición contra sus bufones. Una vez más, bajo la pluma de su “Negro” Julio Blanck, disparó desde su diario que “la oposición, con muchas dudas, busca ampliar la frontera”. En la nota, Magnetto pretende marcarle a los opositores el camino que deben seguir: juntarse y armar una entente con Mauricio a la cabeza. Por eso comienza la nota remarcando que “la mitad de la oposición cree que es muy difícil ganarle la elección a Cristina; la otra mitad supone que es imposible”. Luego sigue con una advertencia: “si sigue así, la oposición todavía no está en su piso”. Le soltó la mano a su candidato de laboratorio al indicar que “Ernesto Sanz se desmontó de la interna cerrada que se había programado para el último día de este mes, admitiendo así la supremacía de Ricardo Alfonsín”. A Macri le endulza un poco los oídos y señala que “en el PRO las cosas están algo más claras”. Y del Peronismo Federal dice que “todo es más confuso e incierto”.
Luego del diagnóstico oscuro, Magnetto les marca el camino: “Mientras la oposición muestra al electorado su rostro menos afortunado, con discreción se desarrollan en ese variado espacio algunos contactos que apuntan a ampliar la frontera electoral.
Esto significa que definieron como objetivo común y principal desalojar al kirchnerismo del poder”. En realidad, ese es el objetivo de Magnetto y hace rato que está buscando cómo lograrlo. No le importa quienes sean los muñecos que usará para conseguirlo, solo le importa saber que serán “sus” muñecos, y eso le garantiza la continuidad a su destartalado imperio.

Nota Clarín

Tremendo título se mandó hoy Clarín en su portada: “Senado: voto unánime de repudio al bloqueo”. Y raramente no faltó a la verdad, porque hubo una votación unánime en la Cámara Alta que declaró “su rechazo y repudio a la metodología de bloqueo que, el pasado domingo 27 de marzo, impidió la normal distribución de un medio de comunicación gráfico, así como también cualquier otro método de protesta que afecte la libre circulación de los medios de comunicación. Y a todo aquel bloqueo o piquete que impida la libre circulación de los argentinos”. Pero lean bien, acá no se menciona “libertad de prensa” ni “libertad de expresión”.
Si bien no faltó a la verdad, Clarín lo hizo a medias, o mejor dicho a un tercio, porque esa misma declaración votada ayer por oficialismo y oposición, contiene otras dos cláusulas de enorme importancia, pero que Clarín prefirió mandar para atrás del cortinado, y darle un espacio pequeñísimo de manera que pasen casi desapercibidas. ¿Qué dicen esas dos cláusulas? Una ratifica “que la política implementada por el Gobierno Nacional desde el 25 de mayo de 2003, ha sido no reprimir, sino buscar soluciones sobre la base del diálogo, frente a conflictos gremiales o sociales”. De manera que el Senado no pidió explicaciones de ningún tipo, y respaldó unánimemente al Gobierno, y especialmente a la ministra de Seguridad, Nilda Garré. La otra cláusula subraya “la necesidad de que las empresas resuelvan los conflictos laborales y garanticen los derechos de los trabajadores y el pleno ejercicio de la libertad sindical”. O sea que para TODOS los senadores, oposición incluida, lo que sucedió el domingo pasado se trató de un conflicto laboral que debe ser resuelto por la empresa, y en el cual el Gobierno no actuó de manera incorrecta.
Además la declaración no contiene en ninguna parte los términos “libertad de prensa” o “libertad de expresión”, por lo cual el Senado no considera que ninguna de ellas esté amenazada. En cambio sí menciona la “libertad sindical” cuyo pleno ejercicio deben garantizar las empresas.
¿Y Magnetto? Anduvieron flojitos los muchachos ¿no?

Declaración Senado